De hace un par de años para acá, tengo conciencia sobre la lucha por borrar la línea entre roles de géneros. Y aunque siempre me ha parecido buena idea, hasta que tuve una niña le puse más atención al tema.
Me puse a recolectar todas las bolsas de dulces de la Camila que tenía escondidas para tenerlos en un solo lugar, y cuando vi el bote con todo junto me sorprendí al ver tanta cantidad de azúcar destinada a mi hija; y es que yo no le doy toda la bolsa de las piñatas para que se las coma, se la administro lo más que puedo, porque tengo una guerra contra el ingreso de los endulzantes en el mundo de la Camila.
Algunas de estas paletas y chiclosos son desde el día de brujas, osea que tienen poco más de 4 meses esperando ser encontrados por las manos curiosas de mi hija, pero la mayoría se los regalaron en piñatas, lo que me hizo recordar la mortificación que tenía yo en su cumpleaños #2 para ofrecer una buena y llenadora bolsa de dulces, pero ahora me doy cuenta que es un gasto que no vale la pena por:
1.- Probablemente los niños al 4to dulce ya no van a estar disfrutando, solo estarán devorando el azúcar sin distinción.
2.- Los papás que cuidan la alimentación de sus hijos tendrán más berrinches para aguantar porque no les van a dar a sus hijos todos los dulces que tienen.
Así que decidí que en el próximo cumpleaños de la Camila entregaré una bolsa más cuidada y con algo más práctico y de utilidad para los pequeños invitados, como algún librito de colorear, colores, o hasta burbujas, como en una piñata a la que fui a tomar fotos en la que entregaron una libreta y pintura con un diseño ¡súper lindo!
El alto consumo de azúcar en niños se debe a muchos factores, uno de ellos es el social, porque es lo más fácil para dar en las reuniones y porque si, nos encanta ver su carita de felicidad ante tal tesoro escondido en bolsas de personajes infantiles, pero podemos cambiar esta idea y en vez de tener 20 dulces distintos, entregar 3 y algo que además ayude al desarrollo de su imaginación y no su obesidad.
Nota. Soy una adicta al azúcar (y hago todo por dejarla) y por eso no quiero que la Camila también lo sea 🙁

El 14 de febrero se acercaba y aunque nunca lo he celebrado formalmente (porque todo está lleno y no me gusta engentarme) esta vez quería hacer algo con la Camila y sus amiguitos porque algo tienen los hijos y las fotos con niños disfrazados que te hacen sacar lo más cursi que hay en uno. Así que se me ocurrió hacer una sesión de fotos con el tema del amor para derramar mucha miel cada vez que las vea.
Aunque considero que soy buena haciendo manualidades, a la hora de armar un set completo se me seca el cerebro y no se bien como estructurar todo para que se vea armonioso, así que recurrí a la Tamara para que fuera la responsable de esta parte, zapatero, a tus zapatos.
Las fotos de niños me encantan por espontáneas, porque yo puedo comportarme de forma “tonta” justificando que es para que me hagan caras y reacciones divertidas, pero cuando se intenta tomar una foto de grupo con 5 niños que van entre 1 año a los 7, todo se vuelve un caos, pero un caos bonito, lleno de momentos super chistosos.
De verdad recomiendo tomarles fotos a los niños todos disfrazados, con decoración y accesorios variados aunque sea con el celular, en un futuro esas imágenes nos sacarán sonrisas y llenaran de recuerdos.
Si quieren ver más de estas bellas sesiones, pueden ir al álbum en mi página de fotografía 🙂
Como todos los años, tengo una serie de propósitos que quiero cumplir para hacer mi vida y la de los que me rodean mejor, este 2017 la número uno es programar más actividades al aire libre con la Camila.
El año pasado fue el segundo 15 de septiembre para la Camila, pero el primero en el que la vestía con ropa típica de la fecha y para aprovechar tanta belleza, pues quise hacerle una sesión de fotos e invitar a sus primos para hacer todo más divertido y que aumentaran los recuerdos gráficos de la infancia de estos niños. Este año quise repetir la experiencia, ya que todos tenían que vestirse así para ir a su respectiva escuela.
Me encantan los picnic, siempre hay mucha comida, amigos, familia y pláticas, así que convoqué a la familia a reunirnos en el Parque Madero y aprovechar lo último que quedaba del buen clima en la ciudad.
Siempre había leído de mil maneras de aprovechar el tiempo, varios métodos con nombres que la verdad no recuerdo. Nunca los había puesto en práctica, ni lo intenté.
No importan las buenas intenciones que tengas, la voluntad que muestres o lo determinado que estés, siempre habrá alguien que intentará hacerte desistir de lo que quieres hacer.
Mi depa es de un metro por un metro así que entraba el árbol de navidad o el bobby y yo.
Pensando en como hacerle para no perder el espíritu navideño que por milagro me llegó el año pasado se me ocurrió hacer uno de estambre en la pared y este fue el resultado:
El cambio de color entre la primera (la tomé el día que lo puse) y las otras tres (tomé la foto hoy que lo quité) es por que cambié el foco xD.
Si tienes una casa pequeña esta decoración navideña es ideal para ti, si tienes hijos también, poner un árbol de navidad no tiene que ser como en las películas en las que el papá viene cargando con el pino en el carro.
Pueden colgarle cosas con clips, hasta pegarles calcamonías si están en esa etapa tus retoños.
La verdad me daba lastima quitarlo pero ya se me ocurrió algo nuevo que hacer con la pared.
















